La revolución nanotecnológica
Estamos acostumbrados a pensar que tomando
algún suplemento como vitaminas por ejemplo, mejoraremos
nuestra salud. Pero si bien es verdad que
una correcta alimentación, agua y ejercicio son necesarios
para tener una vida saludable, también debemos
saber que es necesario para nuestro cuerpo
un flujo de energía continuo.
Ahora disponemos de un dispositivo tecnológicamente
avanzado, que se une a los conocimientos
orientales sobre el flujo de la energía en el cuerpo,
para estimular suavemente y de forma totalmente
natural un equilibrado funcionamiento del organismo
a nivel energético.
De esta forma podemos ayudar a nuestro cuerpo a
mejorar su bienestar solucionando de forma inocua
problemas cotidianos como pueden ser el insomnio,
el cansancio, dolores, ansiedad por comer,
protegernos de la oxidación prematura, aumentar
el rendimiento deportivo y favorecer la recuperación
después de un esfuerzo, etc…
Cuando se manipula la materia a la escala
tan minúscula de átomos y moléculas, demuestra fenómenos y propiedades
totalmente nuevas. Por lo tanto, los científicos utilizan la nanotecnología para crear materiales,
aparatos y sistemas novedosos y poco costosos con propiedades únicas.
El trabajo realizado en las nano antenas introducidas en parches, se trata de aprovechar la nanotecnología
para conseguir productos naturales que se comunican con el usuario dándole órdenes a sus células
con el fin de mejorar su estado general, ayudándole a descansar, quitándole el dolor, dándolo más energía
y bienestar sin utilizar estimulantes.
Bio – Nano – Tecnología para la salud
Los parches LifeWave no son transdérmicos. No contienen drogas, estimulantes, fármacos, hormonas,
ni ninguna otra sustancia que entre en el cuerpo. Esto ha sido demostrado por laboratorios independientes
que comprobaron que ninguna sustancia contenida dentro del parche lo abandona.
Estos parches están diseñados con nanotecnología, que consiste en la manipulación de materiales a nivel
de átomos y moléculas. Los parches se fabrican con esta tecnología para actuar sobre el campo electromagnético
del cuerpo obteniendo un resultado en concreto.
El contenido de los parches es: agua, oxígeno estabilizado y aminoácidos. Todo esto sellado dentro
de una cubierta plástica. Esta estructura, pendiente de patente, se programa con un mensaje biológico
que el cuerpo puede entender, de la misma forma que se programa un chip de un ordenador, se le
instala ”software”.
El cuerpo humano genera frecuencias electromagnéticas. Estas frecuencias excitan las moléculas que se
encuentran en los parches de manera que se activan. Los parches generan una frecuencia en respuesta
que regresa al cuerpo por medio de un mecanismo conocido como “transferencia de energía resonante”.
De la misma forma que determinada frecuencia de luz solar provoca que nuestro organismo fabrique vitamina
D, y que otra frecuencia de luz provoca que se fabrique melanina; la frecuencia de cada tipo de
parches LifeWave puede provocar diferentes efectos bioquímicos en nuestro organismo.
David Beckham ha sido uno de los primeros de
España en utilizar los parches milagrosos,
inspirados en un principio de la NASA (la
nanotecnología: fabricación de productos formados
por átomos). Los parches se encargan de mandar
información al cuerpo mediante antenas moleculares
para que éste queme más grasas, la fuente de
energía más eficaz. Según asegura su inventor, el
biólogo e informático estadounidense David
Schmidt, entre la nómina de los que ya han podido
comprobar sus beneficios se encuentra Luis García.
El jugador del Liverpool se los puso en la repesca
ante Eslovaquia y marcó tres goles. Esta tecnología
ha sido bautizada como LifeWave. "El jugador de la NBA Shaquille O'Neal, los San Antonio
Spurs, los nadadores estadounidenses de la Universidad de Stanford, el US Postal hace dos
años... también conocen los parches", cuenta Schmidt.




